A partir de ese momento, en función de los criterios del Ejecutivo y de los ediles, se llegó a “un mínimo acuerdo” para que de la Parada 5 a la 8 y de la Parada 16 a la 19 se consideren modificaciones de la normativa, incorporando el factor volumétrico siempre y cuando se limite la altura a la misma normativa que generó los edificios en la zona del Lincoln Center. “Eso lo acordamos, pero por un error en las comunicaciones siguió toda una distorsión que en algún aspecto no se comprende. Entonces llegamos a la situación actual”, dijo el jerarca.
EN BUSCA DEL TRADICIONAL CONSENSO
A su juicio, existen suficientes argumentos técnicos para no liberar la construcción en altura en Playa Mansa. “Busquemos algo intermedio que integre las construcciones que fueron resueltas por normativa y por excepciones, pero con respaldos técnicos producto del trabajo que hemos hecho en Ordenamiento Territorial y en la división de Arquitectura”, aconsejó.
Recordó que, durante diciembre y enero, se habían acordado “entre tres y cuatro normativas” para ser aprobadas en la Junta Departamental. Por eso manifestó su esperanza de que ese respaldo se mantenga en la actualidad. “El problema es que todo aquello quedó atado a la normativa de la Playa Mansa, lo cual tampoco entendemos demasiado. Nosotros quisimos ajustar las modificaciones para llegar a acuerdos”, aseguró.
Por eso Bayeto subrayó la necesidad de que su fuerza política logre un consenso, en tanto la unidad y el acercamiento en las discrepancias forman parte de la historia y la tradición del Frente Amplio. “¿Cómo hubiéramos hecho del 71 para acá para llegar al gobierno departamental y al gobierno nacional, sin los esfuerzos infinitos que hicieron una infinidad de compañeros para llegar a acuerdos en cosas que parecían a una distancia sideral?”, reflexionó.
Convencido de la necesidad de seguir conversando y discutiendo el tema entre los ediles oficialistas y el Ejecutivo, Bayeto consideró “muy conveniente” la actitud de la bancada nacionalista que truncó la sesión extraordinaria del miércoles por la noche alegando que la comisión que estudió las modificaciones no emitió el informe correspondiente y que se necesita más tiempo para analizar la propuesta frenteamplista.
“Necesitamos amplios espacios de conversación, en los cuales el Ejecutivo y el Legislativo tengamos la cabeza abierta y nos escuchemos. Estamos entre compañeros, esto no se puede entender”, dijo el veterano dirigente, que recordó haber negociado “miles de veces” en la interna de su partido.
Por eso manifestó la voluntad de conversar, aclarar y llegar a acuerdos que incluyan a su fuerza política en primer lugar pero que “también puede incluir al Partido Nacional,
porque esto es un problema departamental”.
INCENTIVOS A LA CONSTRUCCIÓN
En la sesión extraordinaria también se pretendía aprobar medidas para incentivar proyectos en la industria de la construcción, propuestas por ediles oficialistas y tomadas por el Ejecutivo. Entre ellas figura la exoneración de tasas varias y ventajas varias para obras que se inicien dentro de los 60 días siguientes a la aprobación de su viabilidad, exoneraciones extras y “retorno por mayor valor” para obras que finalicen dentro de determinado plazo.
“Es una demostración de que el ejecutivo toma en cuenta el tema. Estamos dando señales de que realmente nos interesa que la construcción se desarrolle”, puntualizó.
DE LADRONES Y SUSPICACIAS
Finalmente, Bayeto respondió a quienes acusan al Frente Amplio de tener intereses económicos detrás de la aprobación de esas modificaciones.
“Los proyectos de modificación de normativa hace bastante tiempo que están en la Junta, por lo cual no se puede acusar al Ejecutivo de plantear el tema en año electoral”, dijo en primer lugar.
Luego sentenció: “El ladrón cree que todos son de su misma condición. A mí no se me ocurre estar pensando que porque hay un planteo del Ejecutivo que tiende a atacar un tema que está instalado en el mundo, que tiene que ver con el desarrollo de la zona, que está originado porque haya situaciones de ese tipo”.