SE LE FUE LA MANO
Un nido de hornero pintado en una de las columnas de la Rambla de Piriápolis sorprende a turistas y locatarios. Unos se preguntan si, movido por escrúpulos ecologistas, el pintor pasó la brocha sin atreverse a alterar la morada del laborioso pájaro. Otros como Gustavo Martínez, quien envió la foto a FM Gente, piden lisa y llanamente que se le explique qué ocurrió.