“Lo he llevado al médico, a Montevideo para hacerse una tomografía computada, necesita una atención constante”, agregó. Ahora la vecina se está movilizando para conseguir con el Estado “un lugar donde pueda estar bien atendido”. “Los hermanos trabajan pero no le pueden dar al menor una buena calidad de vida”, explicó.
Los tres chicos viven en la Barra con una “muy buena contención” por parte de los vecinos. “Son niños muy queridos en el barrio. El papá los abandonó cuando eran bebés y la mamá es una persona adicta a la pasta base. Ellos viven solos. Hace tres años que ellas los dejó haciendo su vida y tienen la ayuda de una tía de Pan de Azúcar”, señaló.
Las últimas gestiones que realizó fueron ante un Juzgado de Familia de Maldonado, tras lo cual el INAU volvió a tomar cartas en el asunto. Existe la posibilidad de que los hermanos de 15 y 17 años queden a cargo de la tía de Pan de Azúcar, pero no hay definición respecto a Alan, advirtió.