En ese sentido, Antúnez mostró preocupación por “la escalada de violencia que se está viviendo en la sociedad” y que inevitablemente se traslada a los centros educativos.
“Esto es producto de que el Estado se ha retirado de la sociedad y no hay lugares donde los adolescentes puedan estar (…) en los centros médicos te dan fecha de aquí a varios meses, Inau está desbordado y en los centros educativos no tenemos equipos multidisciplinarios”.
Asimismo, aseguró que en estas situaciones “la primera víctima es el propio estudiante” ya que, muchas veces los alumnos son atravesados por situaciones de violencia que los centros educativos no pueden abordar por falta de herramientas y espacios.
“El estudiante y el docente vienen con un montón de carga emocional (…) los lugares de estudio ya no son seguros ni para ellos ni para nosotros”, concluyó.