La brigada había identificado cinco viviendas en Montevideo, Canelones y Maldonado, y el pasado viernes las allanó simultáneamente. En esos operativos concretó las detenciones.
Además, incautó 9.500 dólares, 48.600 pesos uruguayos, 23.000 pesos argentinos, 10 celulares, cinco computadoras, dos balanzas de precisión, documentos, una camioneta y una llave para el resguardo y gestión de claves asociadas a criptomonedas.
También incautaron 747 pastillas de MDMA (conocida como éxtasis o cristal), 356 gramos de cocaína, casi 55 gramos de marihuana y 40 gramos de sustancia cristalizada.
PENAS
Uno de los detenidos fue penado a cuatro años y cuatro meses de penitenciaria por exportación de sustancias estupefacientes, lavado de activos en la modalidad de conversión y receptación agravada.
Otro de ellos fue penado con dos años de cárcel por asistencia a las actividades delictivas del narcotráfico y un tercero a la misma pena por suministro de sustancias estupefacientes prohibidas.
Para el cuarto detenido, la Justicia dispuso prisión preventiva hasta el 13 de febrero de 2027.
La Justicia también dispuso el decomiso de una fracción de campo y sus instalaciones en una zona rural de Canelones, así como la confiscación de mercadería incautada por la Dirección Nacional de Aduanas.
VÍNCULOS CON EL PCC
Los tres condenados son uruguayos y operaban en colaboración con el Primer Comando de la Capital de Brasil (PCC). La banda exportaba ilícitamente marihuana a Brasil y se presume que recibía drogas sintéticas que en Uruguay no es común su producción.
Este episodio se suma al ocurrido la semana pasada en San Carlos, cuando un brasileño que estaba radicado en la ciudad carolina se fugó de la casa donde cumplía arresto domiciliario.
Se presume que el delincuente tenía contactos con el PCC, lo que da indicios que la poderosa banda criminal nacida en cárceles de San Pablo se infiltró en nuestro país.
El PCC comete delitos transnacionales graves como narcotráfico a gran escala, tráfico de armas, lavado de activos, extorsión, secuestro, homicidios por encargo y grandes robos bancarios.
DELITOS PRINCIPALES
Narcotráfico: control de rutas de cocaína y marihuana desde países productores como Bolivia y Paraguay hacia Brasil y mercados en Europa y Asia.
Tráfico de armas: adquisición y contrabando de armamento pesado para sus operaciones y para abastecer a otras facciones aliadas.
Lavado de dinero: blanqueo de capitales ilícitos mediante empresas fachada, bienes raíces y criptomonedas.
Homicidios y sicariato: ejecuciones selectivas de rivales, traidores internos o testigos, tanto dentro como fuera de las cárceles.
Delitos contra la propiedad: asaltos armados a bancos, empresas de transporte de valores y robos millonarios de gran envergadura.
Extorsión y corrupción: sobornos sistemáticos a funcionarios públicos, policías y guardias penitenciarios para asegurar impunidad y control.
Foto: Ministerio del Interior