El instrumento presentado es distinto al anterior porque la ponderación de los productos de la canasta básica utilizados para la medición varían de forma mensual.
En el nuevo dispositivo, cae la ponderación de alimentos y bebidas y aumentan los servicios de recreación y los gastos en comunicación.
No tomará en cuenta algunos sectores de consumo, como el de reparación de calzado, modistas, adquisición de discos compactos (CD) y videocassettes.
Ingresarán los alimentos congelados y para celíacos, los contratos de televisión por internet (streaming), y nuevos medios de transporte, como Uber.
El INE trabajó, asimismo, en la elaboración de un indicador de inflación subyacente, que será publicado en enero de 2023 y será útil para la toma de decisiones.
Foto: Diego Aboal director del INE