En esta primera audiencia, la Justicia buscará que ambas partes lleguen a un acuerdo para evitar que siga adelante un juicio de daños y perjuicios contra el gobierno municipal de casi US$ 2 millones.
La demanda fue radicada por un turista alemán que compró una casa en la zona de la rambla portuaria en las cercanías de los boliches nocturnos que allí se encuentran.
El objeto del proceso se basa en los daños y perjuicios “provocados por la omisión de la Intendencia y del Municipio de ejercer sus cometidos de fiscalización, control y sanción de ruidos molestos provocados por un restaurante de la zona y por otros locales nocturnos.
El alemán, al radicar la demanda, aseguró que los ruidos molestos fueron constatados por los propios inspectores municipales que visitaron su casa en numerosísimas ocasiones. El demandante dice que bajó el valor de su propiedad y cuenta con decenas de actas de inspección que confirman la existencia de los ruidos molestos.
Fuente y foto: El País