El hecho se registró el sábado 18 de octubre al término del encuentro entre San Lorenzo y Central Molino, disputado en el Parque Máximo Benito Moreno. En ese momento, el jugador golpeó con un cabezazo al árbitro Ferreira, provocándole heridas en la boca, la nariz y una fisura maxilar.
Días atrás, la defensa del futbolista expresó que su cliente se encuentra arrepentido y ha pedido disculpas al árbitro, además de ofrecerse a colaborar con los gastos médicos. La abogada Karen Pintos sostuvo que el episodio se produjo en un contexto de alta tensión durante el encuentro y calificó lo ocurrido como un hecho lamentable para ambas partes.
Por su parte, el abogado del árbitro, Sebastián Serrón Bon, afirmó que se trata de un “delito de lesiones graves” y subrayó que las pruebas, entre ellas un video y los testimonios presentes, confirman la agresión.
El árbitro Ferreira declaró que el incidente fue inesperado y aseguró que en ningún momento provocó al jugador. Agradeció el respaldo de sus colegas y de las organizaciones vinculadas al arbitraje, que emitieron comunicados de repudio tras lo sucedido.
Tanto la Liga Mayor de Fútbol de Maldonado como la Agremiación de Árbitros Independientes de Maldonado Capital manifestaron su rechazo a la agresión y reclamaron medidas que eviten hechos similares en el futuro.