Con la decisión de terminar con su vida el martes, marchó a la ciudad de Maldonado a buscar a su ex mujer, a la que había convencido le acompañara a San Carlos para comprarle regalos a los hijos de ambos.
Cuando el vehículo en el que viajaban por la Ruta 39 hacia San Carlos llegó al camino a Los Ceibos, el hombre hizo un desvío. Se excusó con su ex mujer porque debía aliviar su necesidad de ir al baño.
Transitados unos 500 metros por camino a Los Ceibos, detuvo la marcha del vehículo y bajó. Desapareció entre árboles y yuyos de la zona, mientras la mujer, que se quedó en el rodado, le observaba.
La señora, cuando entendió que la demora era ya prolongada, bajó del rodado para ir a buscarlo, y se encontró con un cuadro que la estremeció: su ex marido se había colgado de un puente que atraviesa una cañada del lugar. Ya no se movía.
Desesperada, la mujer advirtió que sola nada podría hacer, por lo que corrió de nuevo a la ruta en procura de ayuda. Un automovilista que atendió el llamado de la señora, escuchado lo que había pasado, buscó en el vehículo una cuchilla con la que esperaba cortar la soga de la que se había colgado el desesperado joven.
Cuando llegó al cuerpo y consiguió cortar la soga, no logró sostenerlo porque le fue arrebatado por la furia de las aguas de la cañada en el paso bajo el puente. La mujer observaba la escena.
La búsqueda del cuerpo se prolongó hasta la mañana del miércoles 26, cuando personal de Bomberos consiguió ubicar el cuerpo, que estaba todavía debajo del puente del que se había ahorcado, probablemente enganchado en algún tirante o durmiente, dato que la información proporcionada a FM Gente no contenía.
El cuerpo fue rescatado. El drama que sacudió a las dos familias que protagonizaron esta historia golpeó también a la sociedad de San Carlos, que hizo suyo lo ocurrido contando y comentando los detalles de la historia, incluyendo especulaciones sobre el estado emocional de un hombre que pergeña su autoeliminación y la lleva a cabo paso por paso.