Según informa en la mañana de este martes El Observador, representantes de la compañía ya mantuvieron varios encuentros con integrantes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), quienes solicitaron información adicional sobre la propuesta. En respuesta, la empresa presentó un plan de acción con las características que tendría la sala de juegos y el monto de la inversión prevista.
De acuerdo con la propuesta analizada, Cipriani estaría dispuesto a destinar entre US$ 10 millones y US$ 12 millones para concretar esta alternativa de carácter transitorio. Ahora resta acordar con el gobierno el plazo durante el cual funcionaría el casino y las condiciones para su eventual instalación.
La empresa cuenta con autorización para operar un casino dentro del proyecto del ex San Rafael. Por ese motivo, deberá presentar ante las autoridades fundamentos sólidos que permitan justificar una eventual relocalización temporal de la sala de juegos en otro punto de Punta del Este, concretamente en Manantiales.
Desde el grupo empresarial consideran que los retrasos registrados en la construcción del megaproyecto y el consecuente aplazamiento de su inauguración constituyen argumentos suficientes para plantear esta solución provisoria.
LOCANDA, UNA DE LAS ALTERNATIVAS
Entre las posibilidades que analiza la compañía aparece Locanda ex Mantra, donde se podría instalar una sala de juegos de dimensiones considerablemente menores a la prevista originalmente para el complejo San Rafael.
La iniciativa también está vinculada a la situación laboral generada por la postergación del proyecto. Desde junio funciona en el complejo la Academia Internacional de Hospitalidad y Juego de Lujo, donde actualmente reciben capacitación en distintas áreas vinculadas a la actividad turística más de 300 jóvenes.
La intención original era que buena parte de esos estudiantes pudiera incorporarse posteriormente al proyecto del ex San Rafael. Sin embargo, los retrasos en las obras modificaron ese escenario y dejaron en suspenso las posibilidades laborales previstas.
Por ese motivo, Cipriani evalúa que un casino de menor escala pueda permitir generar puestos de trabajo para una parte de los jóvenes que se están formando en la academia, además de brindar una alternativa laboral a otros trabajadores vinculados al proyecto que tampoco tienen asegurada su actividad durante los próximos meses.
La propuesta se encuentra ahora en una etapa de análisis y negociación con el gobierno. Su concreción dependerá de que el Poder Ejecutivo avale las condiciones para la instalación temporal del casino y defina junto a la empresa el período durante el cual podría funcionar.
La alternativa permitiría al grupo Cipriani mantener activa parte de la operación proyectada para Punta del Este mientras procura superar las dificultades que han retrasado la finalización del nuevo complejo San Rafael.