Por su parte los padres anunciaron que si no se inician las obras en estas horas, se comenzarán a movilizar junto a los profesores.
Un arquitecto de secundaria que estuvo el viernes, evaluó las reparaciones que se deben ejecutar e indicó que los trabajos comenzarán en un plazo de entre 24 y 48 horas.
De no ser así las clases no se dictarán, hasta que no haya certezas sobre el comienzo de los trabajos.
Por su parte, los padres de alumnos del Liceo No.2 que funcionará, por ahora en el local del No5, en Bergalli y Román Guerra, cuestionan la “burocracia” que les obliga a esperar que lleguen un sanitario o un electricista para hacer reparaciones que ellos mismos están dispuestos a realizar.
Los argumentos de las autoridades que lo prohíben le parecen ilógicos y poco prácticos, teniendo en cuenta que la demora en ese tipo de obras y otras –quizás más sencillas- que debieron hacerse antes, son las que tienen a sus hijos sin clases.
Una de las madres aseguró que “algún docente” manifestó su disposición a “dar clases en la calle” este lunes, si las autoridades del secundaria no dan una respuesta más contundentes a las ofrecidas en la última semana.
Esta medida fue tomada luego que la directora dijera que comenzarían los arreglos pero que no habrá clases hasta después de Semana de Turismo.