Rocha Sánchez había sido detenido a fines del año pasado en el marco de la denominada Operación Babel, una investigación relacionada con actividades de narcotráfico.
Según la información divulgada sobre el caso, había sido condenado a cinco años y tres meses de prisión por delitos vinculados a asociación para delinquir, organización de actividades de narcotráfico, lavado de activos y distribución de sustancias.
Al momento de la fuga se encontraba recluido en la Unidad Nº 13 de Maldonado, conocida como cárcel de Las Rosas.
Según informó el citado programa, había solicitado autorización para concurrir a una consulta odontológica fuera de la cárcel. La salida fue autorizada, supuestamente, por un juez penal y, de acuerdo con la información conocida, se dispuso que utilizara una tobillera electrónica.
Sin embargo, no habría contado con custodia policial durante el traslado que fue realizado por un familiar.
Tras abandonar el establecimiento penitenciario para concurrir al dentista, el hombre no regresó a Las Rosas y pasó a estar requerido internacionalmente.
La salida de una persona privada de libertad requiere autorización judicial, aunque resta establecer públicamente cuáles fueron las condiciones concretas fijadas para este caso, qué controles estaban previstos y cómo logró el condenado evadir el monitoreo.
(Noticia en Desarrollo)