Relató que durante la mañana alguien comenzó a mover su carpa. En un primer momento pensó que podía tratarse de un ladrón, por lo que abrió la carpa preparado para lo peor.
Sin embargo, se encontró con personal de Prefectura, que se había acercado para notificarle que no podía permanecer acampando en la playa y debía retirarse del lugar.
Sahara contó que luego compartió lo ocurrido en Instagram y recibió numerosos mensajes de uruguayos que se preocuparon por su situación. Varias personas incluso le ofrecieron un lugar donde pasar la noche.
Después continuó su viaje por Punta del Este, donde pasó el día lustrando zapatos, conoció a distintas personas y fue invitado a comer un asado.
La normativa uruguaya prohíbe acampar en playas y otros espacios públicos fuera de los lugares habilitados. En Maldonado, además, la normativa departamental establece restricciones para instalar carpas y otros elementos en zonas costeras.