El caso se originó el 24 de setiembre, cuando una empleada doméstica llegó a trabajar a una casa ubicada sobre ruta 73 y encontró vidrios rotos, objetos esparcidos en el patio y un importante desorden en el interior. Ante la situación, alertó a la Policía mediante un llamado al servicio de emergencias 9-1-1.
Efectivos policiales acudieron al lugar y solicitaron la intervención de Policía Científica para realizar el relevamiento de la vivienda.
A partir de las actuaciones del Área de Investigaciones de Zona Operacional I y las pruebas recabadas, se logró identificar al responsable, quien contaba con varios antecedentes penales.
El 13 de octubre, el hombre fue localizado y detenido durante un patrullaje en la calle Pablo Zufriategui, en Piriápolis.