Lo que vieron fue un hombre que luego se probó tiene 27 años de edad, forcejeando con la puerta de un auto Daewoo Tico que estaba estacionado en la vía pública.
Cuando el hombre advirtió que estaba pasando un móvil policial delante de donde se encontraba no sólo detuvo su forcejeo con la puerta sino que disimuló esperando zafar de lo que parecía su segura detención.
Tal vez sorprendido vio cómo los policías no se detenían y seguían en sus cosas. Pensó que había conseguido engañarles. Pero los policías usaron la estratagema para asegurar la detención en un acto delictivo consumado, por ello siguieron observando por los retrovisores lo que hacía el sospechoso.
El perpetrador, pasado el móvil policial, esperó a que se alejara un poco y retomó su intento de ingresar al vehículo para llevárselo. Lo consiguió rápidamente, pero cuando se estaba acomodando en el interior para revisar lo que había, se dio cuenta que el patrullero había regresado.
Detenido in fraganti delito, el hombre fue conducido a la comisaría donde se le identificó como Fabián Ramiro Díaz Bonilla, de 27 años de edad, con antecedentes penales.
Los policías debieron ubicar al propietario del auto e informarle lo que había pasado. El damnificado decidió concurrir a la comisaría para radicar formalmente la denuncia de la apertura del auto.
La juez se pronunció en las últimas horas con el procesamiento de Díaz Bonilla como autor de un delito de hurto agravado en grado de tentativa. Ordenó que el acusado fuera conducido de inmediato a cumplir con la prisión preventiva que debería extenderse hasta que la actual instancia de proceso se cierre con una sentencia.