“Fue la intendencia, sacó fotos, constataron lo que había ahí. Yo presente una solicitud a la intendencia pidiendo por favor que se mantuviera el espacio público”, explicó Ricardo Rodríguez. Agregó que el área afectada es el único estacionamiento público que hay en la zona de una playa que hace algunos años estaba en muy malas condiciones, pero que recuperó su atractivo.
“Ayer (por el miércoles) vuelvo a ver el mismo lugar, la intendencia no se si autorizó o no autorizó, pero resulta que me encuentro con un parquizado al que solo le falta el césped arriba, y hay una propiedad que en vez de valer U$S 800 va a valer U$S 2 millones”.
Redactado: R.A.