Tesore agregó que con el correr de los días se hará un seguimiento de los animales empetrolados para ver cómo evolucionan y si sobreviven.
Ante este tipo de insucesos, las aves por ejemplo pierden la protección térmica que les brinda el plumaje, adelgazan si no se las rescata a tiempo y pueden morir de frío antes que por la contaminación.
Esta vez todo ocurrió a raíz de un accidente pero hay numerosos casos históricos en donde Tesore debió intervenir ante la llegada a la costa de animales afectados por los vertidos de los barcos efectuados después de la limpieza de sus tanques, una actividad que está regulada pero no se controla debidamente.
En relación a la mudanza del centro SOS Rescate de Fauna Marina a un local ubicado en la zona del balneario Bella Vista, Tesore dijo a El País que todo está demorado. Por lo pronto, en esta temporada seguirá cumpliendo su función en Punta Colorada, paraje en donde los vecinos han reclamado por supuestos perjuicios al medio ambiente ocasionados por la ONG.
Todavía no están listas las instalaciones del nuevo lugar, que se indicó mejoraría las condiciones para el trabajo de rescate que Tesore viene realizando desde hace unos 27 años. Sus primeros pacientes habían sido 50 pingüinos que un día dejó de atender la Reserva de Pan de Azúcar.
Fuente: El País
Foto: SOS Rescate Fauna Marina