Destacó que los eventos climáticos “cada vez son más severos… Hemos tenido, puntualmente, hasta olas de once metros. Eso ocasionó una ruptura. Tienen doble carcaza, pero, bueno, se fracturó”.
“Y por cómo fue la última descarga, el mal clima y las características del barco, quedó petróleo en ese manguerote. Y hubo una pérdida que, en términos relativos, es bastante chica… Pero es una zona muy sensible y se hizo todo lo que había que hacer”, explicó.
“Ahora, todas las maniobras ya se concluyeron. Primero se detectó la fuga y se hizo la contención. Después se hicieron maniobras para retirar el tramo averiado y colocar uno nuevo. Y cada vez que uno sacaba un pedazo, siempre había algún borbotón. Eso se dio por terminado”, informó.
“Si no tenemos ninguna rotura nueva, algo que no está previsto, hasta después del verano no se va a hacer ningún otro mantenimiento”, afirmó.