El hombre estaba con su cabeza completamente cubierta por una capucha y actuaba de forma extraña. Se decidió detenerle para averiguar en qué andaba.
Al practicar la detención y realizar el cacheo apareció entre sus ropas un revólver calibre 38 pronto para disparar los proyectiles que completaban su cargador.
Con estos datos fue suficiente para detenerlo y marchar con él a la comisaria. Fue identificado, tiene antecedentes penales. En los interrogatorios habría admitido que estaba pronto para entrar a robar al negocio frente al que estaba parado.
La juez de Penal 4º turno fue notificada de todo el procedimiento y ordenó que lo mantuvieran detenido y este viernes lo condujeran a su despacho donde resolverá sobre el caso.