De inmediato se estableció personal de Investigaciones en las cercanías de la vivienda, procurando controlar los movimientos que se registraban en ella. Poco más tarde se procedió a detener a un muchacho de 16 años de edad, y a un hombre mayor que estaba con él.
Conducidos a la dirección de Investigaciones, se obtuvo una autorización judicial para realizar un allanamiento en la vivienda.
Practicado el allanamiento en presencia del padre del muchacho detenido, se incautaron una mochila que contenía un revólver calibre 32 largo, tres libretas de propiedad de motos diferentes, un envoltorio con marihuana, una laptop Hewlet Packard negra, un casco, seis buzos tipo canguro de diferentes marcas y colores, una camisa, un chip para celular, facturas de un comercio, y cinco gorros vicera.
Revisados los registros de denuncias, se estableció que la computadora que tenía el muchacho había sido declarada como robada el mismo lunes 2 de febrero. Se procedió a citar al denunciante quien reconoció la PC portátil como de su propiedad.
El muchacho fue sometido a interrogatorio en presencia de un mayor responsable. El joven dijo que la computadora la había comprado el lunes en la madrugada a un hombre que estaba en la plaza de Barrio Norte.
Afirmó que el revólver lo compró en el predio ferial de Cerro Pelado. Sobre los demás objetos que le fueron incautados ofreció versiones diversas.
Los datos completos fueron transmitidos a Penal 2º turno. El juez a cargo dispuso en las últimas horas iniciar al muchacho un proceso como adolescente infractor al encontrar elementos suficientes como para acusarlo de un delito de receptación.
La información oficial no establece qué medida sustitutiva a la pérdida de libertad se le aplicó al joven, pero sí señala que el caso permanece abierto porque por orden del juez se continúa indagando la procedencia del revólver incautado y si fue usado en algún hecho ilícito.