El encuentro tuvo como eje el funcionamiento del INBA, la atención a los animales y la falta de respuestas que, según plantearon desde la organización, existe frente a distintas situaciones que se repiten en el país.
Una de las intervenciones más fuertes estuvo a cargo de Adriana Caballero, integrante de Amores Perros y exintegrante del Consejo Directivo Honorario del INBA.
Caballero cuestionó las declaraciones de Vieta sobre el funcionamiento del instituto y sostuvo que el problema no se soluciona simplemente con cambios de autoridades. Señaló que desde la sociedad civil llevan más de 30 años trabajando de forma honoraria sobre estas situaciones.
“Como parte de la sociedad civil nosotros no queremos escuchar nunca más autoridades, legisladores, integrantes de distintas instituciones a decir que no tienen cómo solucionar este problema”, afirmó.
También sostuvo que el INBA tiene herramientas para actuar y reclamó que las autoridades asuman la responsabilidad que les corresponde.
Planteó además la necesidad de que el instituto tenga una mayor presencia en el interior del país y cuestionó que las estructuras departamentales previstas para el INBA no estén funcionando como deberían.
En ese contexto, reclamó que las autoridades nacionales consulten directamente al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, y a otras autoridades del ministerio sobre la voluntad de avanzar en soluciones concretas.
Para Caballero, la falta de recursos no puede convertirse en una explicación permanente y advirtió que el Estado tiene obligaciones legales que debe cumplir.
Vieta respondió a esos planteos y explicó que durante períodos anteriores hubo dificultades en el funcionamiento del organismo y que distintos actores, entre ellos productores e intendencias, dejaron de participar en algunas instancias porque entendían que el sistema no estaba funcionando correctamente.
También explicó que parte de los problemas están vinculados a los tiempos administrativos para transferir recursos. Señaló que el dinero pasa por distintos organismos y que, una vez aprobados los fondos, se requieren trámites y firmas para concretar las transferencias.
Según explicó, cuando asumió había más de 450 expedientes pendientes y que desde entonces se trabajó para reducir ese atraso.
En medio del intercambio, Ana Antúnez, también integrante de Amores Perros, intentó llevar la discusión hacia la necesidad de pasar de los reclamos a las acciones concretas.
Antúnez sostuvo que no se debe enfrentar a quienes trabajan con animales de compañía con quienes defienden a los animales de producción, porque el problema termina afectando tanto a los animales como a las personas.
“Mientras sigamos en este relato, lo que siguen padeciendo son los animales y las personas que van perdiendo a sus animales en el camino”, señaló.
Para la integrante de Amores Perros, existen leyes y mecanismos para abordar estas situaciones, pero lo que falta es una aplicación efectiva. Por eso reclamó menos discusión y más acciones concretas.
“La gente hoy necesita pequeñas soluciones. Necesita acciones”, afirmó.
También sostuvo que la responsabilidad por el bienestar animal es de las personas y reclamó una mayor presencia del Estado para hacer cumplir las normas.
“Dejemos de tanto discurso, porque estamos cansados de todo el discurso. Lo que necesitamos es armar un plan”, planteó.
La reunión terminó con distintos planteos cruzados y con un reclamo común por la necesidad de encontrar soluciones concretas para las situaciones vinculadas al bienestar animal.