El jerarca aclaró que hasta ahora el problema frente a este tipo de emergencias era que, si la persona afectada estaba fuera de su departamento de residencia, era necesario realizar consultas burocráticas. La nueva normativa indica que los pacientes recibirán el tratamiento con precio arancelado en todo el país. "Se deja un sistema aceitado que evita aspectos burocráticos", precisó.
Salinas precisó que el tiempo de atención es clave para pacientes con un ACV. Deben ser atendidos de inmediato ante los primeros síntomas y evitar no exceder las cuatro horas y media desde que se constata la alerta.
Los síntomas pueden incluir una instalación brusca de una debilidad con pérdida de fuerza de un brazo o una pierna, una asimetría facial, vómitos o trastornos de la visión, entre otros. En Uruguay las estadísticas registran 4.740 casos de ACV al año. En un tercio de ellos se registra mortalidad inmediata, en otro se logra la recuperación con asistencia a tiempo y en el restante se ocasiona una invalidez.
Salinas agregó que el decreto agrega el procedimiento de trombectomía mecánica al Fondo Nacional de Recursos, con la intervención necesaria para el tratamiento de la arteria obstruida. Según explicó, hasta el momento se pagaban altas sumas de dinero para recibir esa atención; ahora se han realizado 40 procedimientos en 7 centros habilitados. "Es la diferencia entre tener o no una hemiplejia o una afasia", explicó.