El presidente Yamandú Orsi anunció la rescisión del contrato con el astillero español tras constatar incumplimientos en las garantías exigidas. El Ejecutivo iniciará acciones legales y evalúa nuevas opciones para adquirir patrulleras oceánicas.
El gobierno nacional resolvió rescindir el contrato firmado con el astillero español Cardama para la construcción de dos buques patrulleros oceánicos destinados a la Armada Nacional. La decisión se adoptó en el Consejo de Ministros encabezado por el presidente Yamandú Orsi en la Torre Ejecutiva.
En conferencia de prensa, el mandatario explicó que la medida responde a incumplimientos contractuales vinculados a las garantías exigidas para la ejecución del acuerdo. Recordó que el 22 de octubre de 2025 el Poder Ejecutivo informó sobre la ejecución de la garantía de fiel cumplimiento y que, en ese proceso, constató que el documento presentado no era válido.
“Nos encontramos con la sorpresa de que esa garantía no existía o, peor aún, que lo que teníamos era un documento falso”, señaló Orsi. Indicó además que la empresa reconoció posteriormente la inexistencia de dicha garantía. Según explicó, estos instrumentos son condición necesaria para que el contrato entre en vigor.
El presidente agregó que también se detectaron irregularidades en la garantía de reembolso. Afirmó que el documento presentado no cumplía con lo establecido en el contrato, ya que no se trataba de una póliza sino de un escrito de términos y condiciones.
Tras notificar a la empresa y otorgar instancias para subsanar la situación, el Gobierno resolvió avanzar en cuatro líneas de acción. En primer lugar, rescindir el contrato por incumplimientos graves e iniciar acciones por daños y perjuicios. En segundo término, promover medidas para recuperar el patrimonio del Estado. También se dispuso determinar responsabilidades institucionales e individuales. Por último, se definió procurar la adquisición de las patrulleras oceánicas necesarias para la defensa de la soberanía.
Orsi informó que el Ejecutivo explora alternativas con países que cuentan con astilleros públicos y privados para concretar la compra de embarcaciones de porte similar a las previstas en el contrato original. Añadió que el Gobierno analiza la incorporación de lanchas rápidas como complemento para la vigilancia costera.
El mandatario señaló además que Estados Unidos realizó un ofrecimiento para entregar un navío que pueda cumplir la función de solución intermedia mientras se concreta la adquisición definitiva de las patrulleras.