La mujer solicitaba la ayuda policial para detener la agresión porque cuando ella corrió a la comisaría su pareja estaba siendo golpeada por sus hermanos.
Una dotación policial fue comisionada de inmediato a concurrir al lugar. Al llegar encontraron al hombre agredido el que confirmó lo contado por la mujer.
Agregó que para defenderse se vio obligado a usar un arma de fuego de su propiedad, con la que realizó dos disparos al aire, según afirmó.
Los policías procedieron a incautar un revólver calibre .22 con el que el agredido paró la golpiza a la que le sometían sus cuñados. Pero también procedieron a detener al compañero de la denunciante a quien condujeron junto al arma a la comisaría.
Uno de los hermanos de la mujer se presentó poco más tarde en la Seccional 5ª para pedir ayuda. Dijo que su hermano estaba herido de un balazo en el pecho. Señaló el lugar donde se encontraba. Este hermano también quedó detenido.
Un grupo de policías fue a buscar al herido al lugar donde su hermano dijo que estaba. No lo encontraron. Desplegaron una búsqueda del herido, pero no lo ubicaron.
Finalmente quién se presentó en la comisaría de Solís fue el herido. Se le hizo revisar por un médico el que le hizo una cura primaria e indicó que debía ser llevado al hospital de Maldonado para someterle a una intervención quirúrgica que le extirpara el plomo que tenía alojado en su pecho.
La juez de Paz fue notificada finalmente sobre el incidente. La magistrado respondió a los policías que los datos de este incidente debían ser notificados al juzgado Penal de turno.
Se informó a la sede Penal de 10º turno. La juez subrogante dispuso que se hiciera un relevamiento de la escena del incidente por parte de personal de Policía Científica, se obtuviera un reconocimiento forense de los lesionados, y que cuando se tuviera esos detalles se hiciera comparecer a las partes en su despacho.