En el caso de las obras de Páez Vilaró, se constató que las obras iban sin cumplir ningún protocolo de transporte de obras de arte; y luego los operadores aduaneros constataron que Dezuliani tiene perfil fiscal nulo, es decir, no cuenta con el alta en ningún impuesto ni tiene trabajo declarado en el vecino país, según consigna el diario EL Argentino.
En tanto, María Dezuliani asegura que las obras le pertenecen pero admitió no haber tramitado los permisos para trasladarlas e ingresarlas al Uruguay.
La mujer, una antigua colaboradora del artista, sostuvo que los acrílicos sobre tela Reflexión, La misteriosa divina del río y Teresa y sus dos gatos, fueron un obsequio de Páez Vilaró para ella antes de fallecer y aseguró que tiene toda la documentación necesaria para acreditar que le pertenecen, según le había informado al matutino El Observador.
La directora del museo señaló que los cuadros se encuentran actualmente en un depósito y se mostró preocupada por las condiciones del lugar para la correcta conservación de las obras.
Según la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), las obras retenidas están valuadas en 120.000 dólares (Teresa y sus dos gatos está tasada en u$s 45.000; La divina del río, en u$s 40.000; y Reflexión, en u$s 35.000).
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