Los delincuentes, que circulaban en moto, lo amenazaron con un cuchillo y le exigieron que les entregara el dinero. Ante la negativa del policía, que estaba vestido de civil e iba en su bicicleta a trabajar, los asaltantes le pidieron que les diera su mochila.
Fue allí que el policía extrajo su arma de reglamento y frustró el robo, logrando detener a uno de los delincuentes, que terminó en la cárcel. Su cómplice aún no fue capturado.