Personal de la brigada de Hurtos de la Seccional 2ª de policía de San Carlos tomó para sí la investigación. El pasado viernes 9 de agosto entendieron que tenían información sobre una persona que podía estar vinculada al robo.
Obtuvieron la autorización judicial y procedieron a allanar “un predio de la misma ciudad”, dice la información policial. No se señala si era un baldío, vivienda, casa precaria, u otro tipo de lugar.
En el lugar estaba el muchacho de 20 años que habían individualizado como vinculado al hurto. Demorado en averiguaciones, el personal policial supo de él que su novia estaba vinculada al robo.
De la información suministrada se desprende que la tableta Mid que le incautaron no se correspondía con las robadas, pues estas eran todas marcas Ledstar. Como se carece de información de las marcas de los teléfonos hurtados, es probable que la pista haya sido confirmada por el celular Motorola que tenía el joven.
Con la acusación del joven a su propia novia se procedió a citarla a la sede judicial de San Carlos. La citación fue para la una de la tarde de este miércoles 14 de agosto. La joven compareció y se realizó la actuación de la juez en lo Penal de San Carlos.
La magistrado revisó el caso, interrogó a los involucrados, y fijó posición frente a los hechos. Había prueba suficiente como para procesar a la mujer, L.L.R., por haber cometido un delito de receptación, es decir, tenencia de mercadería robada para usarla en provecho propio u obtener algún tipo de rentabilidad.
La decisión judicial no privó a la mujer de su libertad, sino que se la mantuvo pero bajo caución juratoria, es decir, un fuerte compromiso rubricado de que permanece a disposición mientras se substancia el resto del caso. En caso de violar este compromiso, huyendo por ejemplo, la mujer estará agravando su situación judicial.
La juez entendió no había razón para mantenerlo detenido, y ordenó su libertad inmediata.