Fernández, un peronista que gobernó de 2019 a 2023, también fue acusado de “lesiones graves, agravadas por haberse cometido en un contexto de violencia de género y contra su pareja, y amenazas coactivas”.
Ercolini embargó a Fernández, de 65 años, por 10 millones de pesos, equivalentes a unos 8.000 dólares.
“En un contexto de violencia de género signado por la particular relación asimétrica de poder... el imputado se habría aprovechado de la especial situación de vulnerabilidad preexistente al vínculo en la que se encontraba inmersa la nombrada y ejercido con habitualidad y de modo continuo, violencia psicológica contra Yañez bajo las formas de acoso, hostigamientos, controles, indiferencia, insultos, culpabilización, destrato, retiro de la palabra, ninguneos y hostilidad”, detalló el juez.
Fernández, el primer mandatario en la historia del país sudamericano acusado formalmente de violencia de género, ha negado públicamente los hechos que Yáñez, de 43 años, denunció en agosto de 2024.
Tras ser electo presidente en 2019, “la violencia física habría continuado y escalado, más precisamente después de haber quedado aquella embarazada (hacia fines de julio-principios de agosto del 2021), en forma de agarrones del cuello, zamarreos, cachetazos a mano abierta y golpes que provocaron lesiones en el cuerpo de la nombrada”, estableció Ercolini.