El proceso involucra a 245 familias que viven en 135 solares, por los cuales la intendencia pagó un total de 1.012.500 dólares. De esta manera, se simplificó un trámite que habría resultado mucho más complejo si cada ocupante negociaba con el propietario. Ahora comienza la segunda etapa, por la cual la Intendencia venderá los padrones que adquirió a los asentados.
Cada terreno se venderá a US$ 7.500, a pagar en diez años, aunque su valor estimado es US$ 30.000, según indicaron a FM Gente delegados de las familias asentadas cuando, en febrero de este año, la IDM firmó las escrituras de compra de los terrenos.
La venta también deberá contar con el aval de la Junta Departamental, por lo cual en la pasada jornada comenzó el análisis del tema en las correspondientes comisiones. En principio, las autoridades comunales entregaron a los ediles información actualizada con las características demográficas del lugar.
Las comisiones que entienden en el tema pretenden ahora conocer a fondo los criterios que se aplicarán para la venta de los solares a los asentados. “Hay diferentes casos, tres o cuatro familias en un mismo padrón o familias que se repiten en diferentes padrones porque fueron extendiéndose. Pero también hay casos de personas que pusieron sus casas a la venta cuando se enteraron de que se iba a escriturar”, advirtió Zumarán.