El hecho ocurrió el 30 de agosto, en horas de la noche. Una mujer se presentó en una dependencia policial para denunciar que le habían robado su moto, que estaba estacionada en el exterior de una vivienda ubicada en calle Atanasio Sierra.
La denunciante manifestó que había escuchado ruidos y, al salir a observar qué ocurría, vio a un hombre retirándose del lugar con la moto.
Poco después, policías que realizaban recorridas preventivas por Pueblo Obrero vieron en calle Pablo Zufriategui a un adolescente que presentaba características similares a las aportadas por la víctima.
Al ser identificado, el adolescente señaló a los policías el lugar donde había escondido la moto. Luego fue trasladado a una dependencia policial para continuar con las actuaciones.
Finalizadas las instancias judiciales, el 14 de setiembre el Juzgado Letrado de cuarto turno declaró al adolescente responsable de una infracción grave a la ley penal, correspondiente a un delito de hurto.
La Justicia dispuso una medida no privativa de libertad: deberá concurrir al Programa de Medidas Socioeducativas y Comunitarias (PROMESEC) de INAU las veces que se determine, durante un período de seis meses.