Paralelamente, el sindicato pretende que se modifiquen las condiciones del recorrido en algunos puntos de Maldonado, como la intersección de Dodera y la avenida Lavalleja. “En horas de la tarde pasamos hasta siete minutos para entrar a Lavalleja porque es imposible no invadir la senda contraria”, graficó el conductor.
A esto se suma el estacionamiento de vehículos en ambas sendas, la existencia de varios colegios privados en esa vía y en otras del centro de Maldonado que también conspiran contra un buen servicio atrasando el trayecto de las unidades.
“Montevideo tiene carriles para los ómnibus, por ejemplo. Nosotros no pretendemos tanto pero sí que, al menos., se impida el estacionamiento en ciertos lados. Necesitamos mejorar los promedios de las velocidades”, opinó Remedios.