En muchos casos, según Stajano, los jueces consideran el abigeato un delito menor por la sobrepoblación que se registra en las cárceles. “La gente roba y queda libre a las 24 horas. Esto es un desestímulo para el productor”, añadió. También especfiicó que hay un abigeato que, por su cantidad, es “organizado” y otro, que genera la mayoría de los delitos, que es “menor pero constante”.
Para revertir esta tendencia, el legislador propuso el control de los predios por parte de los mismos productores para quee stos a su vez, le den la información a la policía. La Policía, además, “debe estar respaldada por un por un Poder Judicial que tenga lugar donde poner a esta gente para que cumpla su pena”.
Los otros dos factores que denuncia Stajano son la presencia del jabalí que “se incrementó en el correr de los años” y las jaurías de perros abandonados. Estos animales, dijo, “hacen jaurías grandes” y necesitan alimento. “Entran a predios rurales y producen matanzas grandes, aunque no se coman a los ovinos. Puede ocasionar un gran perjuicio porque una matanza de 10 ovinos hoy son 1000 dólares”, indicó.
“La producción ovina debe ser de las más rentables actualmente, pero el productor no la puede llevar a cabo por estos destímulos que tiene”, concluyó el edil.