“Personalmente entiendo que por los millones de dólares que entran por turismo el tener nueve funcionarios en una casa presidencial no es un gasto sino que es una inversión. Quizá no se le da el uso que se le tiene que dar. Porque sino la unas el presidente se puede utilizar cuando vienen autoridades, personalidades, ofrecérsele como alojamiento. Cuando viene el ministro, el sub secretario a trabajar por el turismo, que tengan una residencia donde quedarse si el presidente no la está usando”, planteó Araújo.
También propuso que sea utilizada como sede de consejos de ministros u otras reuniones vinculadas al sector turístico. El financiamiento, según este planteo, podría ser mixto, como sucede con los centros de información turística. No obstante, negó que la propuesta incluya un financiamiento exclusivo de las organizaciones privadas vinculadas al rubro.
“Las instituciones privadas podemos tomar parcialmente, parques y jardines de la Intendencia se puede ocupar de los jardines. Se puede hacer un convenio, que cuando hay un evento puntual se tome personal para ese evento. Eso es lo que yo digo que se puede colaborar, que en verdad no es que las instituciones con sus magros recursos paguen personal. Y aparte que se puede autofinanciar. Se pueden hacer visitas guiadas, un museo en la casa presidencial”, detalló.
(foto: espectador.com, extraída del libro Casas Presidenciales del Uruguay de Miguel Carbajal)