Los profesionales explicaron que el día anterior había ingresado un bebé de diez meses, presuntamente víctima de maltrato. El pequeño paciente presentaba “traumatismo de cráneo con fractura externa” y permanecía en el CTI pediátrico acompañado de su madre.
La mujer aseguró que el incidente ocurrió mientras ella estaba fuera de la casa realizando trámites y el padrastro había quedado a cargo del niño. Relató que, a su regreso, vio que el pequeño tenía un hematoma en la cabeza e interrogó a su pareja sobre lo ocurrido.
El hombre negó cualquier tipo de violencia doméstica y afirmó que el bebé se le había caído de los brazos. Tras ser detenido por la Policía y sometido a la Justicia, no se pudo probar la existencia de un caso de violencia doméstica. Finalmente, el hombre de iniciales E.M.R.B. de 22 años de edad, fue procesado por omisión de asistencia.