Este año, gracias al apoyo del Club de Campo Laguna de los Cisnes que donó los materiales, pudieron construir 10 estufas.
El colectivo tiene claro cuáles son las familias que van a recibirlas. Explican que hay un conocimiento - que es “autoconocimiento”- social y económico del barrio.
Es que al colectivo lo integran sus propios vecinos, forman parte de la realidad que intervienen y por esa razón también entienden que este proyecto no es hacer caridad con un vecino, “sino mejorar el relacionamiento y la vida de toda la comunidad”.
“Se trata de identificar y reconocer que hay una problemática, buscarle una solución, y llevarla adelante”, dijo a FM GENTE Donovan, uno de sus integrantes.
El colectivo interviene en todo el procedimiento: construyen las estufas en un taller de carpintería que funciona en El Nido, visitan a las familias que deciden dónde colocarlas, y las instalan.
Las estufas son estructuras de hierro ángulo donde se colocan ladrillos de campo sellados con arcilla. Llevan una bandeja de metal donde caen las cenizas, las puertas son de plancha y la salida del humo al exterior se produce mediante un caño tubular.
El modelo de la estufa surge del Instituto Industrial Pablo Tavelli de Mar del Plata (Argentina), que en el año 2018 creó un prototipo con patente abierta.
Fue un grupo de alumnos de ese centro que creó las estufas y decidió donarlas a familias de bajos recursos. Además, compartió los planos para enseñar a construirlas.
El proyecto, en cada lugar donde es replicado, conserva el espíritu solidario con el que nació.
Por Paola Díaz.
Fotos cedidas a FM GENTE.