El cierre del acceso a la escollera del puerto de Piriápolis desde hace varias semanas, está generando reclamos de pescadores, comerciantes y vecinos en general, en virtud de que está afectando en normal desarrollo de actividades habituales en el área.
El cierre del acceso estaría vinculado a una columna de alumbrado que se encuentra con riesgo de caída, aunque llama la atención que se esté demorando tanto en su reparación o recambio, y que no se ha informado si estará a cargo de Hidrografía, Ute o el Municipio del balneario.
Los principales perjudicados son los pescadores artesanales que no pueden acceder al área donde realizan la descarga, faena y preparación de las artes de pesca, por lo cual junto a comerciantes y vecinos redactaron una carta dirigida a la administración del puerto de Piriápolis.
“Los abajo firmantes, vecinos, pescadores, comerciantes y usuarios habituales del Puerto de Piriápolis, queremos expresar nuestra profunda preocupación por el cierre del acceso al puerto, medida que ha impedido el ingreso de personas que desarrollan actividades recreativas, deportivas, turísticas y de pesca”, señala la carta difundida por Semanario La Prensa.
La carta sostiene que la seguridad y la correcta administración del puerto son responsabilidades fundamentales, pero plantea que cualquier restricción al acceso a un espacio público debe estar debidamente fundamentada y comunicada de forma clara.
Los firmantes también advierten que el cierre no solo limita el acceso a un espacio de uso público, sino que puede tener consecuencias sobre la economía local, al afectar la actividad de comercios, emprendimientos y trabajadores que dependen de la concurrencia de personas al puerto.
Asimismo, señalan que la medida perjudica a pescadores artesanales y a quienes obtienen su sustento mediante la pesca, además de impedir el desarrollo de actividades recreativas, deportivas, turísticas y educativas que históricamente tienen lugar en el Puerto de Piriápolis.
Solicitan que se informe oficialmente las razones del cierre, que se comunique si la medida es temporal o permanente, que se reconsidere la restricción impuesta y se permita nuevamente el acceso al público, y que se abra un canal de diálogo con vecinos, pescadores, comerciantes y usuarios del puerto.