Inicialmente los agentes divisaron varios toallones, un mantel y una frazada. Posteriormente, se abrió el vehículo en presencia de su propietario con el fin de poder trasladarla.
Se constató, entonces, que en el interior había “dos relojes marca Rolex (uno de dama y otro de caballero), un reloj Oriente, debajo del asiento habían monedas, en la parte trasera una envoltura de helado Cruffi, y en la parte de atrás, once toallones, dos fundas, una sabana de dos plazas, una frazada, un mantel, y dos latas de cremas de leche Nestle”.
La Policía continúa las averiguaciones para ubicar a los responsables del hecho.