Las autoridades perciben que existe una fuerte problemática en esta materia.
Sin embargo, según Vázquez, los organismos presentaron estadísticas de denuncias y personas procesadas que “no se condicen con la realidad que se percibe”.
En la reunión se analizaron los motivos y concluyeron que se debe a la cercanía entre los victimarios y los potenciales denunciantes, que suelen ser vecinos o personas conocidas.
“Las denuncias no coinciden con la problemática que dice tener la comunidad. Se dice que hay pero no se denuncia. En una localidad pequeña todo se sabe, todos se conocen y eso dificulta denunciar la situación”, remarcó Vázquez.
Ante la falta de compromiso o el temor de los grandes para denunciar los hechos en su conocimiento, los miembros de la comisión acordaron profundizar las políticas de sensibilización e información a niños, niñas y adolescentes respecto a derechos y sexualidad.
Paralelamente, se abrirá un espacio de articulación y coordinación de estrategias para abordar las diferentes formas de violencia en la comunidad, indicó Vázquez. No escapan los adultos mayores que, según reportaron delegados del BPS, también sufren de violencia física, psicológica y también patrimonial (cuando un cónyuge depende de otro económicamente, por ejemplo).
Vázquez subrayó que, de todas formas, como ocurre desde hace algunos años a nivel nacional, las denuncias por violencia doméstica en diferentes modalidades continúan en aumento.