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De soñar con volar a conquistar el cielo: dos mujeres obtuvieron sus licencias de piloto en Punta del Este

Lil y Vicky cumplieron el sueño de convertirse en pilotos de avión tras formarse en el Aeroclub Punta del Este. Entre nervios, desafíos y la emoción de volar por primera vez sin instructor, ambas contaron a FM GENTE cómo fue el camino hasta obtener sus licencias.

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El cielo de Maldonado tiene dos nuevas protagonistas. Lil y Vicky se convirtieron en pilotos privadas luego de completar su formación en el Aeroclub Punta del Este, ubicado en el aeropuerto El Jagüel.

Aunque llegaron a la aviación por caminos diferentes, las une una misma pasión: volar.

Lil es arquitecta y desde niña sintió una fascinación especial por el cielo, los pájaros y las alturas. Sin embargo, fue durante un vuelo comercial por trabajo cuando comenzó a imaginarse del otro lado de la cabina.

Su familia y amigos terminaron de darle el impulso que necesitaba al regalarle un vuelo bautismo en el Aeroclub Punta del Este.

"Quedé totalmente enganchada. Descubrí que realmente era una pasión que tenía por el vuelo", recordó.

Vicky tiene 27 años y asegura que siempre quiso hacer algo fuera de lo común, aunque nunca había imaginado convertirse en piloto. Después de varias experiencias en aviones ligeros y un primer acercamiento al Aeroclub, decidió iniciar su formación.

El desafío de volar solas

Uno de los momentos más esperados por quienes aprenden a pilotar es el primer vuelo sin instructor. Para Lil, significó alcanzar una etapa en la que el instructor confía en las capacidades del alumno, incluso antes de que este termine de confiar plenamente en sí mismo.

Vicky, en tanto, recordó los nervios que sintió durante la evaluación final ante la autoridad aeronáutica.

"Cuando cruzó el inspector la puerta del Aeroclub, me entraron todos los nervios", confesó.

Sin embargo, una vez en el aire logró concentrarse y disfrutar de la experiencia. La emoción llegó después del aterrizaje, cuando apagó el motor y escuchó las palabras que tanto esperaba: "Bueno, aprobaste".

Una pasión que recién comienza

Lejos de considerar la licencia como el final del camino, ambas continúan vinculadas a la actividad. Lil ya prepara nuevas navegaciones y se encuentra ampliando su capacitación para volar otra aeronave, mientras que Vicky ha participado en festivales aéreos, esta vez desde el lugar de piloto.

Las dos destacaron especialmente el ambiente de compañerismo del Aeroclub Punta del Este y el apoyo permanente de sus instructores.

"Constantemente uno busca crecer y los de al lado también buscan que crezcas", expresó Vicky.

En una actividad históricamente asociada a los hombres, sus historias también representan una invitación para otras mujeres que alguna vez imaginaron estar al mando de un avión.

"Hay que animarse porque las condiciones están para que cualquiera con interés lo haga", aseguró Lil.

Para ambas, obtener la licencia no significó solamente aprender a pilotar, sino descubrir una nueva forma de vivir su pasión por el cielo.



Imágenes cedidas a FM GENTE
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