Esa actitud de alerta le permitió darse cuenta que llegaban policías al lugar. Abandonó todo lo que llevaba encima, lo dejó tirado en el piso, y salió corriendo. Los policías perdieron su rastro.
Recuperaron lo que abandonó: una garrafa para gas de tres kilos, un reproductor de música Spica, un celular Alcatel, herramientas diversas, calzados y ropa de cama.
Todo fue incautado y llevado a la comisaría. Los efectivos policiales no desistieron y siguieron patrullando la zona, ahora atentos de ver al que había huido antes de que él los viera. Y lo consiguieron. Le detuvieron y lo condujeron también a la comisaría.
Fue identificado como Juan Gabriel Reggio Márquez, de 33 años de edad, poseedor de antecedentes penales. En los interrogatorios, Reggio proporcionó detalles sobre dónde había sustraído esos efectos.
Ubicaron al propietario de las cosas. El hombre se presentó en la comisaria, reconoció todo, y formalizó una denuncia por robo.
El juez en lo Penal de 2º turno que tomó el caso se pronunció en las últimas horas dictando el procesamiento de Reggio Márquez como autor de un delito de hurto especialmente agravado por la penetración domiciliaria.
El magistrado dispuso también que el acusado fuera internado en prisión mientras se completa el proceso judicial.