En la secuencia, un noticiero ficticio anuncia el fallecimiento de un pontífice con ese nombre, tras una internación por septicemia y un colapso cardiopulmonar.
La coincidencia llamó la atención porque Robert Prevost fue elegido papa en mayo de 2025 y adoptó el nombre León XIV, ocho años después del estreno de la película.
Sin embargo, las versiones que presentan la escena como una predicción sobre la enfermedad y muerte del actual pontífice resultan engañosas. El sitio argentino de verificación de información Chequeado analizó el contenido viral y señaló que las causas mencionadas en la ficción no coinciden con el diagnóstico médico difundido sobre León XIV.
Consultado por el diario argentino Clarín, Amoedo explicó que eligió el nombre en 2015, cuando escribió el guion, a partir de referencias históricas y antiguas profecías religiosas.
El director señaló que se trató de una decisión creativa vinculada al contexto de la película, sin relación con acontecimientos futuros. Su explicación permite entender el origen de una coincidencia que, casi una década después, volvió a generar repercusión internacional.
Foto: Captura de una escena de la película “El habitante” (2017).