No tenía otros síntomas de patología Covid ni generales; nunca tuvo respiración asistida y su ingreso se resolvió para realizar controles más estrictos.
Susana se moviliza por sus propios medios, con oxígeno en permanencia, y alojada en una de las salas VIP del sanatorio en donde se le realizan todas las asistencias necesarias.
Mientras tanto, su médico de cabecera desde Buenos Aires evalúa un eventual traslado a la clínica Otamendi en Buenos Aires en un avión sanitario en caso que durante el fin de semana no logre evolucionar como se espera. Posteriormente esta versión se descartó por parte de allegados a la familia.