Indicó que “también hay uno o dos yates que reventaron cabos y se fueron contra las rocas… Incluso creo que se ven desde la rambla”.
“Y nosotros estamos ahora con el agua contra las puertas de los locales, con unos 40 centímetros de altura. Así que no vamos a poder abrir. Estamos esperando a ver qué va a pasar. Pero creo que vamos a decidir no abrir los locales, por seguridad”, agregó.
Arismendi lamento que “cada vez que llueve se nos queman los elementos de trabajo, como los freezers… Estamos tratando de sobrellevar la situación”.
Dijo que “los pescadores no salieron anoche. Sí estuvieron hasta altas horas cuidando sus elementos de trabajo”.
Foto: M. Umpiérrez – El Observador