El presupuesto proyectado para la estadía del pontífice entre el 6 y el 8 de noviembre se sitúa en torno a los 2.7 millones de dólares. Tróccoli contrastó esta realidad con las partidas públicas otorgadas por los gobiernos de otros países que el papa visita o ha visitado.
“En Perú el gobierno dispuso 18 millones de dólares para la visita del papa. Cuando estuvo en España habían dispuesto creo que 12 o 14 millones de euros. Aquí nosotros en eso no le hemos pedido nada al gobierno. Lo hacemos todo con lo que podemos recolectar de la iglesia”, manifestó.
Aunque el Papa León XIV viaja sin percibir retribución alguna y todos los encuentros públicos son de acceso libre y gratuito, la Iglesia debe asumir los costos operativos que implica movilizar el aparato logístico.
La institución en Uruguay recurrió a una alternativa con fuerte identidad local: una rifa solidaria. A través del sorteo denominado "Una gran alegría", que se comercializa a nivel parroquial y en su web oficial, se emitieron 40,000 números con premios que incluyen un apartamento, autos cero kilómetro y viajes a Roma.
"La rifa nos pareció algo muy uruguayo y a la vez también la posibilidad de que el que quiera colabore, es algo muy voluntario", valoró el obispo.
Tróccoli detalló que el papa viaja acompañado de una comitiva oficial de unas 60 personas. A esto se suma el transporte interno y el hospedaje para decenas de obispos provenientes de Brasil, Chile y Paraguay que viajan al país para acompañar las celebraciones.
Los otros altos costos son los alquileres de predios y productoras para el evento central en el Estadio Centenario y las actividades multitudinarias en Florida y Paysandú que exigen escenarios masivos, sonido profesional, pantallas y vallados de seguridad.
“SED DE DIOS”
Milton Tróccoli también analizó el impacto de las visitas del papa en la juventud y en los sectores alejados de la Iglesia y recordó lo ocurrido en anteriores visitas en Europa. "Eso lo hemos visto en la visita de España, en la de Francia también, que parecía en la previa que no iba a ir casi gente, y fueron millones de personas, fue un boom, y sobre todo de jóvenes", señaló.
“Yo creo que ha habido una respuesta grande y que hay como una sed, digamos, una sed de Dios y una nostalgia también de sentido de la vida que sienten que el papa les puede comunicar con su mensaje”, expresó.
En esa línea, el obispo se refirió a los posibles discursos de León XIV: “Sabemos que va a tocar algunos temas, sin duda se va a dirigir a los jóvenes, también a las familias, y después hay temas que son muy propios de él, como el tema de la paz y el de la dignidad humana”.
“Su primera encíclica ha sido esto, la centralidad de la dignidad humana en un mundo de la inteligencia artificial, donde se busca que nadie quede o se sienta descartado en este mundo por no poder participar de las nuevas cadenas de producción”.
“Todo el tema de la dignidad humana yo creo que va a ser un tema que el papa va a tratar y que es un tema que no es solo para la Iglesia, sino que es un mensaje también para todo el país”, concluyó.