La noticia le fue comunicada inicialmente por la guía turística que acompañaba al grupo. Sin embargo, el uruguayo no imaginó la repercusión que tendría aquel momento.
“Cuando estábamos iniciando el tour, fuimos a visitar la Gran Muralla China y, cuando pasaron mi pasaporte, el sistema arrojó que era el visitante un millón”, relató en un video difundido por Telenoche 4.
Lo que parecía una simple curiosidad estadística terminó transformándose en un pequeño acontecimiento turístico. Cuando llegó a la Gran Muralla, personal del lugar comenzó a acercarse con carteles alusivos al reconocimiento y le realizó una entrevista.
La situación llamó la atención de numerosos turistas que se encontraban en el monumento, quienes también quisieron fotografiarse con el visitante uruguayo. “Fue un momento muy lindo porque la gente sacaba fotos”, recordó Maina, quien compartió la experiencia con personas de distintas nacionalidades, entre ellas alemanes, franceses, japoneses e italianos.
La sorpresa fue todavía mayor al recibir un obsequio especial: un muñeco de Kung Fu Panda, el popular personaje de las películas animadas. El regalo se convirtió inmediatamente en uno de los recuerdos más particulares del viaje. Por ahora, el muñeco no tiene nombre, ya que Maina espera bautizarlo con ayuda de sus amigos cuando regrese a Uruguay.
"FUE UNA ESPECIE DE MARACANAZO"
Con humor y haciendo referencia a una de las mayores hazañas deportivas de Uruguay, Maina comparó lo sucedido con el histórico triunfo de la selección celeste ante Brasil en el Mundial de 1950. “Fue una especie de Maracanazo que un uruguayo haya pasado su pasaporte y haya sido el visitante un millón”, expresó.
La comparación refleja la sorpresa que le produjo alcanzar una cifra tan particular en uno de los destinos turísticos más visitados y reconocidos del planeta.
Para el abogado y empresario, la experiencia adquirió además un significado especial porque ocurrió durante un viaje que comparte con su madre.
Maina y su madre decidieron emprender un recorrido turístico por cinco de las principales ciudades chinas, comenzando en Beijing y con Hong Kong como destino final. El itinerario les permite conocer algunos de los principales atractivos históricos, culturales y arquitectónicos del país asiático.
Más allá de la inesperada distinción recibida en la Gran Muralla, el uruguayo destacó especialmente la riqueza cultural y la historia de China. “China tiene una cultura milenaria y tantas cosas que deberíamos aprender de ellos que la verdad es que me llama mucho la atención”, manifestó.