Los funcionarios pidieron de inmediato auxilio de Radio Patrulla para detener al infractor. Cuando consiguieron interrumpir la marcha de la camioneta no necesitaron espirometría para saber que quien la conducía estaba totalmente pasado de copas, pero le hicieron igual la prueba de alcoholemia sólo para cumplir con los procedimientos. Tal vez para no asustar a nadie, no se dio detalles de cuánto marcho el aparatito.
El hombre fue trasladado a la sede de la Seccional 6ª de policía, desde donde se informó a la juez de Paz de tercer turno (iba directo para que su conducta se juzgara por ley de faltas), la que dio la orden de que lo mantuvieran en comisaría hasta que se le pasara la mona.
Dispuso que una vez que el conductor recobrara sus cabales se le emplazara para comparecer el próximo martes 22 de octubre en su despacho, a las dos de la tarde, para ver qué tipo de tareas comunitarias deberá realizar para cumplir con la sanción por su conducta tan poco responsable hacia el resto de la sociedad.
zl