La disposición establece un plazo de diez días, contados desde el día siguiente a la publicación del decreto en el Diario Oficial, para que finalicen las transmisiones analógicas que todavía permanecen operativas.
De esta manera, el viernes 25 de setiembre de 2026 marcará el final de las emisiones televisivas analógicas, una tecnología que durante décadas permitió que la señal abierta llegara a los hogares uruguayos.
En los hechos, la transición se encuentra muy avanzada. El propio decreto señala que actualmente es mínima la cantidad de señales que continúan transmitiendo mediante tecnología analógica.
Los operadores, según recoge la resolución, han señalado que el apagado “se viene produciendo de facto” debido a la insostenibilidad de mantener una tecnología que quedó obsoleta frente al desarrollo y expansión de la televisión digital.
Durante los días previos al cese, las emisoras que todavía utilicen señales analógicas en VHF deberán advertir a los televidentes sobre el cambio.
La normativa dispone que deberán colocar de manera permanente y claramente visible una placa o sobreimpresión informando sobre el inminente final de esas transmisiones. La advertencia deberá mantenerse hasta tres días después de concretado el apagón.
BELLA UNIÓN SERÁ LA ÚNICA EXCEPCIÓN
El cese no será absoluto en todo Uruguay. Bella Unión, en el departamento de Artigas, será la única excepción prevista por el decreto, debido a que actualmente no cuenta con cobertura de televisión digital comercial.
Allí las emisiones analógicas podrán continuar hasta que exista disponibilidad de señal digital comercial.
De todas maneras, el Gobierno estableció un límite para esa situación: la transición deberá concretarse como máximo el 31 de julio de 2029.
El decreto fue firmado por el presidente Yamandú Orsi y la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona.
Una vez finalizadas las emisiones también quedarán sin efecto las autorizaciones y asignaciones correspondientes al uso de las frecuencias de televisión de la banda VHF utilizadas para las transmisiones analógicas.
La Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec), junto con la Dirección Nacional de Telecomunicaciones y Servicios de Comunicación Audiovisual, tendrá a su cargo la supervisión del proceso.
El Gobierno ya había anticipado que avanzaría con el apagón una vez finalizado el Mundial de fútbol de 2026, evitando que la transición tecnológica coincidiera con uno de los acontecimientos de mayor audiencia televisiva.
El final de la televisión analógica llega después de un camino considerablemente más largo de lo inicialmente proyectado.
Uruguay había previsto originalmente completar la transición hacia la televisión digital en 2015, pero el cronograma fue aplazado en diferentes oportunidades, una situación que también se registró en otros países latinoamericanos.
Más de una década después de aquella primera fecha, el proceso entra ahora en su instancia definitiva.
El 25 de setiembre no solamente se apagarán las últimas señales analógicas: también se cerrará una etapa de la historia de la televisión abierta uruguaya y quedará consolidado el pasaje hacia un sistema de transmisión digital.