El joven concurrió a una discoteca de Punta del Este con unos amigos pero luego estuvo conversando con dos hombres y una mujer, y no se supo más nada de él hasta su reaparición, en la pasada jornada.
Sus padres habían realizado una movida a través de los medios de comunicación, ya que sólo tenían un mensaje de texto enviado por un celular que no correspondía al de su hijo, en el cual afirmaba que se encontraba bien, pero nadie atendía cuando llamaban al número de remitente.