Al notar que el bote era arrastrado mar adentro por el viento y la corriente, sus ocupantes lanzaron luces pidiendo ayuda. Según relató el semanario La Prensa, éstas fueron divisadas desde la costa por un joven argentino que, a su vez, advirtió al adjudicatario del parador Punto Lamas de Playa Verde, Giancarlo Percovich.
Sin pensarlo dos veces el empresario tomó su canoa y salió al rescate junto con el guardavidas Andrés Kelbauskas, que ya había dejado su servicio. Sin embargo, cuando alcanzaron al bote a la deriva, les fue imposible remorcarlo. La canoa se daba vuelta de campana y los cinco quedaron a la deriva.
A esa altura ya se había movilizado un gomón de la subprefectura de Piriápolis que, según La Prensa, tenía dificultades para divisarlos ya que era de noche y habían llegado a espaldas de los náufragos, que enfocaban sus luces hacia la orilla.
Finalmente los ubicaron y llevaron a salvo hacia la orilla, donde una unidad de emergencia médica atendió a la mujer, que se encontraba en shock y además tenía una quemadura de primer grado en una pierna, presuntamente por contacto con la nafta que se esparció del motor averiado.
Personal de subprefectura entrevistó anoche al dueño del bote y su empleado, que se lanzaron a la mar sin la correspondiente autorización y haciendo caso omiso de una advertencia naranja emitida por Meteorología.
(foto: gentileza Semanario La Prensa)