El concurso, que se desarrolló entre los días 4 y 6 de noviembre en Singapur, contó con la participación de más de 2.000 arquitectos y diseñadores de todo el mundo. La de este año fue la primera edición en la que se premió en la categoría “Producción, energía y reciclaje”, de ahí que gana relevancia el premio obtenido por Daglio, quien a fines de 2012 culminó la construcción de la Almazara Boutique. La planta produce aceite de oliva a partir de tecnología de última generación y la Almazara cuenta con una sala de catas donde los clientes pueden degustar los productos artesanales de calidad premium de O’33.
Daglio, que viajó a defender su obra en este concurso, dijo ahora que cuando se planteó este proyecto trató enseguida de “vincularlo de alguna manera al hecho geográfico, porque está emplazado a 8 kilómetros, a 10 minutos, de José Ignacio”.
“Por tanto, lo que tratamos fue de integrarlo al circuito turístico”, agregó.
Explicó que la almazara, que da nombre al proyecto, es la máquina que tritura y convierte la aceituna en aceite. “En ese proceso se genera una especie de bruma, que traté de reflejar en la en la obra, con la iluminación y los vidrios arenados. Traté de rescatar ese ambiente”, desatacó.
También resaltó que en el espacio destinado a la atención al público, buscó que crear “un clima superior”. Señaló que trató que “el lugar de cata se convirtiera en un sitio de culto para el aceite de oliva, una especie de altar”, añadió.
Entre los estudios que participaron en este concurso internacional se encuentran los encabezados por los reconocidos diseñadores como Norman Foster y Rafael Viñoly, entre otros.
El estudio de Marcelo Daglio ha realizado diversas obras en Uruguay, entre ellas, los hoteles Estancia Vik y Bahía Vik.